Ensalada de tomates, queso fresco y champiñones

Antes de que se acaben los tomates del verano, quería compartirles una de mis formas favoritas de comerlos en este tiempo. Es una receta muy fácil de hacer, y que de seguro van a querer repetir en sus casas una vez que la hayan probado.

Esta mini ensalada es parecida a la famosa ensalada caprese, receta italiana que generalmente lleva tomate, queso mozarella y albahaca. Como el queso mozarella es más díficil de conseguir (de buena calidad) acá en Chile y tiene un precio más elevado, ocupo queso fresco como alternativa, lo que aporta buena textura y sabor al resultado final.

Siempre ocupo tomates cherry, por el sabor dulzón que tienen, pero también quedaría bien con unos de tamaño regular, como esos tomates de Limache o de Vicuña que aún hay en las ferias.

Por acá la acompañamos con tostadas de pan integral para compartir en la once, pero con una porción de pasta también se convierte en un almuerzo perfecto.

Les recomiendo que no corten las hojas de albahaca para que no se oxiden, y si lo hacen, que sea justo antes de servir, para un resultado más “agradable” a la vista.
También se darán cuenta en las instrucciones que yo pelo los champiñones, y corto el extremo inferior del tallo. Generalmente hago esto para no lavarlos, y así retirar de igual forma la suciedad que pueda existir en la capa exterior. Son bienvenidos a lavarlos si encuentran que esta recomendación no les parece, pero luego recuerden secarlos bien para que no absorban más agua de la necesaria.

Ensalada de tomates, queso fresco y champiñones

Para 3 porciones aprox.

Ingredientes:

1 taza de tomates cherry
150 gramos de champiñones
1/2 taza de hojas de albahaca
100 gramos de queso fresco (yo use Los Tilos)
3 (45 ml) cucharadas de aceite de oliva extra virgen
3 cucharadas de aceto balsámico
pimienta
sal

Instrucciones:

Con mucho cuidado, pela los champiñones y luego córtalos en laminas gruesas.
Calienta un sartén con una cucharada de aceite de oliva, y luego agrega los champiñones. Deja que se doren sin moverlos por unos minutos, luego voltéalos y continúa por unos minutos más. De esta forma los champiñones no te quedarán “latigudos”, sino que firmes y dorados.
Mientras se doran los champiñones, corta los tomates en mitades y el queso fresco en cubos.
En un bowl, agrega los tomates cortados, queso fresco, los champiñones ya listos, y hojas de albahaca. Vierte el aceite de oliva, aceto balsámico, sal y pimienta.
Incorpora bien, y ¡listo!