¿Por qué hacemos un documental?

Desde hace algún tiempo venimos hablando que estamos grabando un documental, pero muchos no saben cómo se gestó toda esta idea, o cuál era la premisa que estaba tras este proyecto, y creo que mientras más avanza el tiempo y se acerca la fecha de nuestro inminente viaje a Barcelona, es cada vez más importante plasmar cómo ha sido este trayecto, para que ustedes también entiendan nuestro quehacer y por qué es tan importante para nosotros.

En parte por curiosidad, en parte por ganas de investigar y querer aprender más, es que quisimos plasmar nuestras ideas en un formato más atractivo y dinámico que el simple acto de traspasar letras en un documento, y es por eso que se nos ocurrió trabajar el formato audiovisual y superar así también nuestros propios miedos y dificultades: generar redes, hablar con y conocer a más personas, trabajar con un presupuesto y recursos físicos limitados, viajar a distintos lugares y abrir espacio en la mente para nuevas ideas y perspectivas. Pero no teníamos idea de cómo empezar, así que partimos haciendo lo que muchos hacen: garabateando en hojas nuestras distintas ideas, leyendo mucho, investigando harto, viendo documentales y buscando a las personas que queríamos entrevistar.

Nuestra premisa era clara y sin embargo era difícil de abarcar. Creíamos que la alimentación tradicional era tan o más saludable que muchas otras tendencias alimentarias recientes, y sin embargo en los medios, se representaba de una forma romántica y poco atractiva, apelando a la nostalgia de un público mayor y no siendo reconocida por sus virtudes. Creíamos que los superalimentos se habían apoderado de las redes, y que habían viajado de forma tan rápida, producto de la globalización, que hoy era más fácil encontrar chia que mote en las despensas de las personas. Producto de todo esto, viajamos a distintos lugares de Chile tratando de ahondar en esta hipótesis, encontrándonos con diferentes realidades que muchas veces echaban por la borda todo lo que creíamos y otras, muy por el contrario.

La infinidad de realidades que conocimos no se las podemos develar todavía, pero sí podemos decirles que todo el viaje ha sido un trayecto hermoso y significativo, y que ha hecho que nos interesemos más por nuestra historia, pero no de una forma romántica, sino que de una forma activa, práctica y sincera. Creemos que tenemos que dejar de romantizar la vida campestre y tradicional y entender que siendo personas de ciudad tenemos una visión limitada de muchas cosas, y que sólo entendiendo esto podemos relacionarnos mejor con las personas y la comida.

Nuestro documental está llamado «¿Hacia dónde vamos? Alimentación saludable en un mundo globalizado» porque creemos que en un mundo en donde la mayoría de las transacciones están intrincadas en la globalización, es importante analizar cómo el patrimonio alimentario puede persistir y considerarse asimismo saludable. Examinamos cómo nos acercamos hacia una homogeneidad en conceptos e incluso alimentaria, y como la alimentación saludable -que pareciera ser un concepto inherente a la salud y por lo tanto una solución para nuestras problemáticas epidemiológicas actuales- se relaciona cada vez más a una forma de comer similar en muchos países y en muchos contextos. Lo que nos hace preguntarnos ¿qué pasa con los guisos? ¿qué pasa con los frutos y verduras endémicas? ¿qué pasa con las tradiciones alimentarias? ¿por qué un buddha bowl es en parte una apropiación cultural y asimismo un plato de verduras y granos similar en las cuentas de instagram de personas de todo el mundo?

Cada vez estamos más convencidos que en nuestra alimentación confluyen tantos factores políticos, económicos, sociales,  entre otros, que es imposible concebir la alimentación como una parte aislada de nuestra vida, o sólo considerarla por los nutrientes que nos aporta o los sabores que nos entrega. Y por lo mismo, creemos que sólo examinando y haciendo visibles esos factores es que podemos comprender mejor por qué comemos lo que comemos y cómo podemos trabajar para comer de otra forma, ya sea por salud, por decisiones ambientales, o lo que sea.

Creemos que nuestro documental es un pequeño aporte importante porque visibiliza realidades que son necesarias de visibilizar y pone en la mesa asuntos tan importantes como la apropiación cultural, la comida aspiracional, el patrimonio alimentario, la soberanía de los pueblos, las semillas ancestrales, las políticas públicas, y tantas otras cosas. Queremos que las personas que lo vean puedan relacionarse con estas ideas y entenderlas, que puedan mirar la alimentación tradicional de otra forma, y que puedan también abrirse a la idea de que los productos propios son tan o más buenos que los que vienen de afuera. Esperamos que este primer trabajo sea de su agrado y que nos permita el futuro contar con mayores recursos para seguir haciendo vídeos y muchos más proyectos.

Las fotos análogas son un registro de nuestro viaje, esperamos que les gusten.

¡Gracias por leernos y apoyarnos siempre!