Publicación: Desafíos y oportunidades en la venta de comida callejera por migrantes en Santiago, Chile.

El año pasado tuve la oportunidad de publicar mi primer artículo original acerca de la temática de migración y alimentación callejera en la Revista del Colegio Médico «Cuadernos Médico Sociales». La idea de este trabajo surgió el año 2017, luego de no saber muy bien qué hacer con mi futuro profesional, al no ganarme la Beca Chile para ir a estudiar a Nueva York el magister de «Food Studies». Durante esos días y después de haber pasado algunas semanas lamentándome, empecé a mirar lo que estaba ocurriendo en las calles de Santiago con harta curiosidad. El panorama de la comida callejera y de la migración siempre me habían interesado, pero nunca había estudiado mucho el tema en Chile, aparte de lo que había leído que ocurría en otros países del mundo. Sin embargo, me daba cuenta que el escenario en Chile había cambiado en los últimos años, principalmente debido al nuevo influjo de migrantes del polo sur, que ahora comercializaban otros productos que hace algunos años no se veían en las calles, y por lo tanto sentía que había algo ahí que investigar.

Este fenómeno despertó mi curiosidad y me hizo querer ahondar un poco más en la temática, por lo que luego de unas semanas -y gracias a la ayuda de mi ex-profesora de carrera- me propuse a caracterizar de forma sencilla la comercialización de comida callejera, desde una mirada crítica, pero prudente, ya que sabía que mi conocimiento sobre el tema era bastante limitado. Durante varios meses del 2017 recorrí las calles de Santiago tratando de entrevistar a la mayor cantidad de comerciantes migrantes que pudiese para conocer su historia. Fue muy difícil, debido a que por esa misma fecha comenzó el Plan de Comercio Justo, y la fiscalización se hizo mucho más latente en la comuna, dando como resultado a personas con mucho miedo y recelo. El resultado fue una entrevista realizada en terreno a más de 60 migrantes de diversos lugares de Sudamérica y el mundo, que me permitió adquirir una perspectiva menos soberbia sobre el tema, entendiendo mis propias limitaciones para abordar la temática.

Al entender que era muy difícil y presuntuoso escribir sobre algo tan complejo sin tener los conocimientos básicos, me inscribí a comienzos del 2018 en el diplomado de Migración, diversidad cultural e integración en la Universidad Alberto Hurtado, con el objetivo de ampliar mis conocimientos sobre el fenómeno migratorio y ver si así podía terminar ese trabajo que se encontraba durmiendo sobre mi escritorio.

Pasaron varios meses y luego de darle muchas vueltas, apareció la oportunidad de publicar el trabajo, por lo que en menos de tres semanas tuve que pulir el borrador y terminarlo. El resultado es mi primera publicación desde que egresé el año 2014 y que en palabras simples me tiene muy feliz porque es una temática social que me interesa y que creo que es necesario entender antes de juzgar.

Dicho sea de paso, estudiar me permitió volver a las pistas en lo que a lo académico se refiere, dándome nuevas oportunidades para continuar aprendiendo más. Antes de estudiar tenía muchas dudas de mi desempeño, debido principalmente a que había salido de una carrera netamente científica en donde la bioquímica y la fisiopatología eran pan de cada día. Por el contrario a lo que hubiese creído, salí más convencida que nunca que tenía otro lado adentro mío igual de importante y con muchas ansias de seguir aprendiendo cada día más.

Si les interesa la temática, los invito a que lean el artículo del que les hablo a continuación, y si quieren utilizarlo para sus futuras investigaciones, ¡bienvenidos! Pero por sobre todo, los invito a reconocer el trabajo que hacen las personas que trabajan en la calle como trabajo, entendiendo que muchas de las deficiencias de higiene que existen no son a propósito. Que muchas veces las opciones son limitadas, y que nacen de diferencias estructurales en donde existe violencia e indiferencia.

Espero que esta publicación sirva para que futuros investigadores y profesionales de la salud pública se interesen más por este tema y por proponer soluciones y herramientas concretas a la hora de regular este mercado. La criminalización nunca ha sido y nunca será la forma de acabar con un mercado en donde trabajan personas. Necesitamos mejorar la oferta y calidad de productos, pero para ello se requieren posturas críticas y con alturas de mira, tomando en cuenta la vasta bibliografía que existe, además de las experiencias de otros países.

Pueden encontrar el archivo acá para su descarga online o revisarlo en la misma página del Colegio Médico.