Queque húmedo de naranja, panela y almendras

Me tomé un pequeño descanso de la cocina las últimas semanas, ya que realmente necesitaba apagar el horno un rato y descansar para seguir trabajando. Tal y como había escrito anteriormente, este año planeaba continuar mis estudios en Nueva York en septiembre, algo que finalmente no se podrá materializar en el futuro próximo, debido a los resultados de la beca que esperaba ganarme para costear el programa. Siempre es desalentador cuando se te desarman los planes a los que le has puesto tanto esfuerzo y cariño, pero como la vida sigue y nada es tan terrible, este cambio de planes también ha abierto otras posibilidades en mi vida y carrera, lo que siempre se agradece.

Así que ahora, ya con la cabeza ordenada, el corazón tranquilo y la mente puesta en lograr mis metas el próximo año, les escribo nuevamente.

 

 

Cuando viajé el año pasado a Nueva York, mi primera experiencia culinaria fue al llegar a mi hospedaje de Airbnb. Llegué el día después de la celebración del año nuevo judío, y mi “anfitriona” al recibirme, compartió conmigo algunas de las comidas que habían preparado en casa para las festividades. Recuerdo que ese día comí un queque especiado muy rico con sabor a naranja y miel; una ensalada agridulce de cebada, manzana, granada e hinojo; entre otras cosas. Al compartir en la mesa, la conversación dio paso a una serie de historias acerca de las tradiciones judías y chilenas, lo que me permitió entender un poco mejor el paisaje de inmigrantes de la ciudad en la que estaría.

Ese recuerdo me acompañó varios días después de llegar a Santiago, y en mi objetivo de recrear esa conversación y esa comida compartida, hice un queque tratando de alcanzar ese sabor ya más lejano en mi memoria. Nunca voy a saber si realmente esta recreación es igual a la que probé al llegar, pero sin duda es un buen intento.

Sin mucho más que contarles por el momento, les dejo esta receta que fue bien recibida en mi casa. Un queque de consistencia más similar a un budín de pan, en buena parte gracias a la textura de las almendras molidas y del jugo de naranja y panela. Espero que les guste y lo puedan hacer en casa. Desde que preparé esta receta hasta la fecha, ya se han acabado las granadas en la feria, pero bien pueden reemplazarse por alguna otra fruta. E incluso, por los mismos gajos de naranja.

Finalmente quería agradecer a todas las personas que me han escrito en las últimas semanas con pura buena onda, y además contarles que pronto les estaré informando acerca de los nuevos ciclos de talleres que espero comenzar a fines de mes. ¡Gracias!

Queque húmedo de naranja, panela y almendras

Ingredientes

2 huevos
2 tazas de harina
1 taza de almendras (molidas como harina)
3/4 taza de panela o azúcar morena
1/2 taza de aceite de canola
1/3 taza de jugo de naranja
1 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de polvos de hornear
1 cucharada ralladura de naranja
1 cucharada de canela
1/2 cucharadita clavo de olor
1/2 cucharadita de jengibre molido
1/3 taza de almendras laminadas (opcional)

Instrucciones

Con la ayuda de una procesadora de alimentos, triturar las almendras hasta obtener una harina. Luego, en un bol, juntar todos los ingredientes secos (harina, bicarbonato, polvos, harina de almendras, especias).
En otro bol, batir los huevos junto a la panela hasta que se tornen de un color amarillo pálido.
Una vez batidos, incorporar de a poco el aceite de canola, ralladura de naranja y luego los ingredientes secos. Finalmente agregar el jugo de naranja.
Traspasar a un molde de 20 cms. previamente enmantequillado, espolvoreando las almendras laminadas por encima, y llevar a un horno precalentado a temperatura media por aproximadamente 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo este salga seco.
Servir junto a una cucharada generosa de yogurt natural, granada o gajos de naranja.